El Bosco, el primer surrealista?
Este fin de semana he visitado Madrid y he aprovechado para ir al Museo del Prado ha echar un vistazo rápido de sus obras. Las prisas se debían a que aprovechamos que las tardes son gratuitas en este y otros museos de la ciudad, así que disponíamos de sólo dos horas. Por lo general no me interesan mucho las obras de carácter religioso y aristocrático, así que uno de mis miedos era acabar saturado de monarcas, vírgenes y santos. No estaba muy equivocado (salvando algunos clásicos y otros cuadros mitológicos), pero por suerte pude encontrar mucho más. Lo que destacó sobre el resto fueron las obras de El Bosco, en concreto El Jardín de las Delicias, que sin duda era la obra que atraía la atención de más gente. En ninguna otra tenías que hacerte sitio para poder verla más de cerca. Y es que no es para menos. Si no, miradla vosotros mismos.
Fue pintada alrededor del 1500 y en cambio tiene aspectos que no se repitieron hasta el surrealismo del siglo XX. Sin duda debió inspirar a Dalí, ya que encontramos diversos recursos como una alta dosis de erotismo, animales desproporcionados y fuera de su entorno, elementos antropomórficos y paisajes oníricos con formas imposibles, que en esa época eran impensables y que a nadie le sorprendería encontrar en una obra de Dalí. Y si no, comparad entre este fragmento de “El Jardín de las delicias” y la obra de Dalí “El gran masturbador”:

Sin duda volveré al museo con más calma y emplearé varios minutos para observar la obra de cerca. Ahora más informado seguro que podré disfrutarla al máximo.
Y para premiar a quien haya leído hasta el final, un par de curiosidades cortesía de Matt Groening y sus famosa familia Simpson. Reconocéis las obras?



Buen artículo. La verdad que opino como tu, no soy muy amante de este tipo de museos, pero el Bosco éste es una pasada, la cantidad de información que tienes en un sólo cuadro.
Saludos.
Así me gusta, que vaya usted culturizándose por ahí, de museo en museo. Y más si es gratis, que en mi visita al Prado tuve que abonar una entrada íntegra, sin descuentos ni gaitas.
Eso sí, no me digas que no te gustan las obras de arte que representan a reyes o a movidas políticas varias, que me pienso ganar la vida con eso en un futuro. O quizás no.
¡Un abrazo!
PD: Cuando digo que pienso ganarme la vida con “eso” me refiero, exactamente, a la historia y las movidas varias, no con el arte enconcreto. Aunque, oye, no estaría nada mal.